Elaboración del Tequila.
Una vez hecha la jima o corte de la piña o corazón del agave, este es partido en dos y son almacenados. Ya cortado, el agave es cosido con vapor a presión durante varias horas en grandes recipientes de acero para después ser nuevamente cortado o desgarrado para disminuir su tamaño.
El agave ya cosido y desgarrado es molido para extraer su jugo. Para facilitar dicha extracción el agave es inyectado anteriormente con agua a presión.
Este producto es almacenado en grandes tinajas donde se les agrega la levadura, que hará que los azucares de dicho jugo se conviertan en alcohol. Este proceso lleva alrededor de 72 hrs.
Ya fermentado, el producto del agave es llevado a las columnas de destilación, donde en una primera parte del proceso se destilará hasta tener un producto intermedio u “ordinario”, con una concentración alcohólica de entre el 25 y el 30%, al cual se le han removido los sólidos, parte del agua y las cabezas y colas.
En la segunda parte del proceso, el “ordinario” es destilado nuevamente en las columnas en donde se obtiene como producto el Tequila, con graduación alcohólica de 55% en volumen el cual es almacenado.
Dependiendo el tipo de tequila que se desee obtener, el tequila es almacenado para su reposo en diferentes tipos de barricas y por tiempos determinados.
Una vez reposado, el tequila es diluido con agua destilada, hasta lograr un producto final a una graduación alcohólica de entre 38 y 43% volumen.